El estadio se iba llenando poco a poco. Eran las 7:50 y yo estaba sentado al lado de D que se sentaba al lado de F, el cual se sentaba al lado de P. Nuestra ubicación en la tribuna era la parte superior que miraba a la calle, la elegimos por la ventilación ya que había un par de ventanas en el fondo.
- Esto es una mierda. Me hacen perder un día de trabajo para esta cagada.-gruñó F.
- ¿Qué querías hacer? La situación ya es insoportable, hay que hacer algo-señalo D.
- Sabelo, esto ya es un descontrol. Aunque igual me parece que esto no va a solucionar nada.-repliqué.
- Déjate de joder S, si esto es un despelote es por los tarados que manejan el club.-dijo F.
P hizo una risita burlona como desaprobando lo dicho por F.
- Callate chupapijas.- insultó F.
A decir verdad, la situación no era nada del otro mundo, Biguá ya la había sufrido en el 2002 al igual que el Uruguay. Se trataba de una crisis, una que afectaba a gran parte de los funcionarios, especialmente en los temas referidos a los salarios y aguinaldos.
La solución planteada se basaba en una reestructuración del sistema de socios. En resumidas cuentas, se quería dividir a los socios en dos categorías la de los putos y la de los burgueses. Nunca entendí los pros de este plan, igualmente aprobé la moción en el consejo de socios. Supongo que me dejé llevar por la corriente.
Eran ya las 7:58 y todavía no llegaban los otros compañeros del club. Me empecé a impacientar, la cita era a las 8:15 y los lugares escaseaban. Al rato vislumbré una silueta alta y flaca entrando por la puerta de Vázquez Ledesma, sí, era inconfundiblemente G. La pregunta era inevitable: ¿Dónde están Sr y JP?
G se fue acercando problemáticamente hacia nosotros, luego se sentó a mí lado.
- No, lo que pasa es que Sr está trabajando y JP tiene una fiebre de la gran puta. Me dejaron encargado lo que querían.
- Ahhh.
8:10 y todavía faltaban algunos amigos. La tarima ya estaba instalada en el centro de la cancha y sobre ella se podía ver un bolillero del tamaño de una boya. Supuse que ahí estaban todos los “contratos” que el club iba a firmar con sus socios.
El estadio se fue llenando a tal punto que casi no se veían claros para sentarse. Por arte de magia se nos aparece J, él se sienta un escalón por debajo del nuestro.
- Te sacaste la manta. Eh J.-dijo G.
- Ja, comiquísimo G. Hablame cuando Biguá tenga cuadro.- contestó J
- Callate gil.- le gritamos D, F, G y yo.
La realidad había marcado la desafiliación del club Biguá de la liga de basket, un episodio negro ocurrido en el año 2012. La falta de capitales y de un trabajo serio en las juveniles hizo que el club naufragara. Ahora corría el año 2018 y lejos estamos de ese último campeonato conseguido por Biguá en el 2008. No se puede seguir viviendo del pasado.
- El otro día hablé con Dooo por video conferencia.- comentó P.
- ¿En serio? ¿Qué cuenta?- preguntó J con un tono tristón.
- Nada, está a full con el trabajo. Dice que la empresa que puso con el socio en el Chicago anda 10 puntos.
- Ya es hora de que se de una vuelta por estos lares.- dijo G con una cara seria.
El tema fue dejado de lado y ya nos fuimos adentrando en lo que se venía, la etapa de negociación.
Un gordo pelado con cara de niño se acercó a la tarima, era el gerente o el presidente del club. Tomó el micrófono sorpresivamente y comenzó a hablar. El murmullo bajo en intensidad bruscamente, hasta que lo único que se sintió era una tosesita aislada.
- Bueno, ejem, ejem,…- carraspeó el gordo- Estamos aquí, ejem… Estamos aquí para determinar el rumbo que tomará el club para los años venideros. Es de vital importancia que la decisión de hoy haya sido pensada, analizada y reflexionada por cada uno de ustedes. Ejem… Acuerdense que no hay vuelta atrás.
“No hay vuelta atrás”- pensé- Esta decisión va a ser una cruz o una bendición por el resto de mi vida.
- Recuerden – continuó el gordo- que no representamos a ninguna asociación con fines de lucro, únicamente nosotros queremos lucrar. Je je je.
- Jaja ja. – estalló la multitud.
- Bueno, no voy a entretenerlos más. Vamos a iniciar la ceremonia. ¡¡¡Farfán!!!- gritó el gordo.
- Si señor.- dijo Farfán un tanto agitado por la situación.
- Ya podes hacer girar el bolillero.
- Si señor.
En ese mismo instante se oye el rechinar de una puerta; entrando por ella se puede ver una figura encorvada de estatura más bien baja. El estadio enmudeció, había un silencio sepulcral. Nadie esperaba una interrupción de tal magnitud. A medida que el individuo se retiraba de la penumbra pude distinguir rasgos cada vez más familiares.
- Es V. Jaja j aja.- chilló P.
- J aja aja j a, que hijo de puta.
- Como dice el dicho, más vale tarde que nunca.- acotó J.
En mi cabeza se formó una tonada que no logré recordar, algo como “querida llegó el timb…”, pero no pude acordarme.



10 comentarios:
Excelente uso de la palabra para contarle al mundo como vamos a tomar control del club y nombrar el Estadio Lanzare.
hola
para decir solo "hola" y además no decir quién sos, ni comentes...
un momento para recordar, poco trasendente para mi porq no estube presente
Muy buen post. Sinceramente me saco el sombrero, aunqe espero las otras dos partes, para ponermelo y luego sacarmelo.
El timba creeeo qe no entendio qe era en el 2018, no se bien qe fue lo qe qiso decir jajaja.
La verdad es que mucho no entendi el cuento... :P
jajjaja encaro mucho el post le da vida al blog ya que vamos a esperar impacientemente (o no) los otros 3 o mas cuentos jajajaja. La verdad 10 puntos
Bueno.
esperando con ansias la segunda parte
soy el unico que no lo termino de leer? puta madre
mc donalds me achancha
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