Todo comenzó con una gran palabra. Una palabra que sustituiría a otras gracias a su grandeza. Fue dibulgada desde sus comienzos por discípulos de un Señor, primero a través de la dialecta y luego se llevó a un libro. Soy testigo de ello y mediante la escritura voy a narrar de ella. Dicha palabra ahora se encuentra en todas las salas de cine y proximamente su gran estreno.
Me encontraba ahí parado, frente a los discípulos. Los oí hablar de algo que me dejo perplejo y maravillado, emplearon una sutil palabra que cayo perfecto para esa determinada ocasión. Esa palabra es, "caducó" . Es original. Con el pasar de los años (¿?) un tal Señor toco mi puerta. Me dijo que transmitiera el culto al cadu... ¿qué? No entendí el culto tan paradójico pero aun así le hice caso. Por eso lo caduqué. Ahora con mi hacha de doble filo le traigo el otoño eterno a la palabra del Señor hasta que no quede ninguna hoja en los arboles, y el Señor del Invierno llegue y acabe con lo que empecé.
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La Cuadra Te Cuadra
Murito



1 comentario:
Está bueno que cada uno ponga sus interpretaciones sobre el culto del caduque. Algún día haremos un simposio religioso sobre estos y otros temas
Sigan así
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